Hoy nos hemos reunido los alumnos de DAI en el Aula Magna para acudir a una charla de un arquitecto. Un arquitecto que, como él mismo dijo, no se dedica tanto a la arquitectura, sino más bien a otros ámbitos relacionados con el diseño.
Tratándose de un antiguo alumno de la ETSAM, captó mi atención desde el principio. Me resulta muy interesante escuchar a personas que han estado en la misma situación en la que estoy yo ahora mismo. Me ilusiona ver cómo todos los antiguos alumnos de esta facultad hablan de sus años universitarios como una de las mejores épocas de su vida.
El arquitecto nos enseñó muchos de los dibujos que hizo en sus primeros años de carrera, y nos animó a aprovechar estas clases en las que tenemos la oportunidad de dibujar junto a cincuenta personas, compartiendo ideas y perspectivas.
Es verdad que cuando en clase de DAI estás haciendo tu quinto dibujo generador, terminas un poco hasta las narices, pero realmente el ambiente que se crea en el aula es muy interesante y diferente.
El arquitecto habló sobre su primer empleo, trabajando en el estudio de diseño de un profesor de la facultad, y nos mostró muchas imágenes de los trabajos que hacía. La verdad que ver sus dibujos fue muy motivador, me entraron muchísimas ganas de hacer cosas así de interesantes y complejas.
Mencionó el momento en el que terminó su trabajo de fin de grado, ese tiempo de incertidumbre en el que toca dar paso a la vida adulta (esta vez sí que sí). Honestamente, veo ese momento muy lejano ahora mismo, pero de todas formas me dio qué pensar. Resultó ser una charla muy reflexiva.
