Este lunes hemos ido a una exposición que analiza el arte de Saul Steinberg, incluyendo dibujos, pinturas, grabados, collages, y muchos más. Me ha parecido un artista muy diferente e innovador. Además era mi cumpleaños, y aunque posiblemente hubiese preferido estar haciendo otra cosa, al final no lo pasé nada mal.


Destacan sus dibujos de línea, que me resultan muy interesantes. Crea mundos muy ricos y complejos pero de manera minimalista. Sus líneas mezclan seriedad y humor, porque retrata temas sobre la vida y la sociedad de la época pero con dibujos caricaturizados.
Sus dibujos pueden parecer simples al principio, pero al contemplarlos durante bastante tiempo descubrimos muchas interpretaciones y detalles curiosos.

La exposición incluía un collage de Saul Steinberg, donde mezcla dibujos y recortes de papel, creando imágenes extrañas que combinan lo real con lo imaginario. Lo que me ha gustado es cómo usa materiales sencillos para crear algo divertido y diferente.

También había arte con esculturas y objetos en 3D. Me llamó la atención este de la silla con el gato dibujado. Convierte algo funcional en una obra de arte, con un toque absurdo. Esto se ve mucho en sus obras.

Y la guinda del pastel: sus portadas para The New Yorker, que fueron de mis obras preferidas de la exposición. Muestran su habilidad para capturar la esencia de la ciudad con humor y simplicidad. Nueva York se convierte en un escenario lleno de detalles absurdos y observaciones cómicas sobre la vida urbana. Me parece muy curioso como captura con dibujos muy simples la complejidad de la ciudad.