Koyaanisqatsi

Este domingo hemos hecho una actividad muy curiosa: un Cine Club desde nuestras casas que podría haber sido sacado de los meses de cuarentena. Pero claro, sin la parte de la pandemia mundial. Hemos aprovechado la oportunidad para organizar una quedada con cena y fiesta de pijamas incluida. La película que vimos, titulada «Koyaanisqatsi», fue algo totalmente distinto a lo que podríamos haber imaginado.

Los primeros quince minutos de película nos dejaron muy perdidos, preguntándonos si en algún momento aparecería algún personaje o escucharíamos algún diálogo. Tal vez la advertencia de que la película no estaba doblada pero igualmente la entenderíamos tendría que habernos preparado para lo que se venía. Llegados a algún punto comenzaron a aparecer personajes, pero nuestras esperanzas de que hubiese una trama clara se disiparon.

Comenzamos a bocetar al ritmo de la música de fondo, inspirados por las inquietantes imágenes que estábamos viendo. La integración de la cámara lenta y la cámara rápida y el constante cambio de perspectivas en los enfoques crea una confusión importante. Pero a medida que avanzaban los minutos pudimos captar un hilo conductor: la película realiza una crítica a cómo el ser humano ha deteriorado el mundo y la naturaleza a través del uso de la tecnología.

Nos sorprendió el uso del color y el contraste entre planos enfocados desde la cercanía y desde la lejanía, pero sobre todo la rapidez entre las imágenes, que de alguna forma nos metía en el veloz deterioro del medio ambiente.

(En mi defensa, no es la película más fácil del mundo para prestar atención).

Deja un comentario