En esta entrada quiero hablar de una microescapada que hicimos cuando llegué a casa. Mi familia y yo nos fuimos a pasar la Navidad a la isla vecina, Tenerife. Me dio un poco de palo porque durante mi estancia en Madrid he hecho del odio a los chicharreros el 90% de mi personalidad. En mi defensa he tenido la mala suerte de toparme con gente de Tenerife realmente idiota. No entraré en detalles (mamá, tú eres la única chicharrera a la que respeto).
A continuación fotitos bonitas de Tenerife:






El caso es que como ha bajado un poco la temperatura, ha nevado en el Teide. Canarias: paraíso de islas volcánicas, playas y, si tienes suerte, ¡nieve!


Fue muy fuerte el frío que hacía ahí arriba y ver toda la cima nevada. Las carreteras colapsaban con canarios flipados por ver la nieve. Pasamos tres días de relax junto a la chimenea, me leí un libro!!! (cierta carrera me está privando absolutamente de mi tiempo de lectura), y comimos muy rico con los manjares de mi tierra. Cómo echaba de menos las papas arrugás…
Tal vez me vine demasiado arriba hinchándome a comer, porque nuestra última noche en Tenerife me puse tan mala del estómago que pensé que moría. Ya van 2 entradas de blog en las que acabo mala del estómago… Espero no acumular más🙂