DEP kinkis

Como lo oyen: los kinkis murieron.

Pabs en Milán, enamorándose de su arte (y de sus gentes), Indi pasando un finde intenso con su nuevo gran amigo, y Lita, como de costumbre, en las lejanas tierras getafenses.

Clau y yo, abandonaditas, nos vimos obligadas a hacer plan en solitario. Nuestra cita empieza con la excusa de ver el nuevo episodio de la Isla y reírnos un rato de lo imbéciles que son todos los personajes. Comimos muchas papas fritas mientras Clau se peleaba con la tele.

Y luego sacamos las roscas (palomitas para los peninsulares). Comimos TANTAS roscas. Madre mía. Nunca se acababan, era de locos.

Indi dio señales de vida en algún momento de la noche, asegurando que haría acto de presencia en nuestra pijamada.

Nunca vino. A Z O T E.

Clau y yo dormimos felices hasta muy tarde, no teniendo que compartir la cama con tres personas más, como de costumbre.

Al día siguiente hicimos unas pizzas caseras para almorzar (la air fryer hace maravillas) (estaban mejor de lo que aparentan).

Y esa tarde nos surgió un plan improvisado chulísimo: fuimos a tomar algo con nuestro queridísimo Alex. Love love love Alex.

Charlamos sobre nuestras vacaciones y sobre lo que se venía: el comienzo de las clases en menos de 24 horas. Qué horror. Y qué ganas a la vez.

A veces hace falta juntarse con otros estudiantes de arquitectura, porque sabes que te van a entender. Y es que las vacaciones han sido excesivamente largas, tanto que teníamos hasta ganas de volver a la rutina. Y… hay emoción por las nuevas asignaturas. Y… ¿cómo será DAI en un aula normal? Y… qué raro va a ser no tener a Raúl dando clase en GDA. Y… ¿cómo será proyectos?

¿Somos unos frikis? Igual sí. No sé si es normal que nos mole tanto nuestra carrera. Pero aquí estamos. Mañana, 29 de enero, volvemos. Ya era hora.

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