Tarancón… again

Enero, que se ha sentido ETERNO, se terminó al fin. Y lo hizo por todo lo alto. El viernes 31 vino a recogernos a la uni nuestra mejor amiga Pau (amiga de Indi, amiga de todos).

Nos fuimos Clau, Indi, Pau y yo al piso patera, e Indi nos preparó una deliciosa cena de rollitos de primavera preparados en la air fryer.

Al rato llegó Pabs, y como ya es tradición lo recibimos con las luces apagadas, música siniestra y bailes de poseídas. Pabs suspiró al vernos, y nosotras nos morimos de risa. Bueno, al menos hasta que vimos que una segunda cabeza se asomaba a la puerta.

MIRIAM.

Nos habíamos olvidado de que se venía también Miriam, una amiga de Pabs. Nos quedamos paralizadas de la vergüenza. Había visto todo el espectáculo.

Después del tormento llegaron dos taranconers más al Indi piso: nuestros queridos Alvarix y Sergy, y finalmente llegó Noah, que es una tía chulísima que se une a cualquier plan.

Total, que comenzó la macro previa y en algún momento cogimos el metro camino a Nuit (esa discoteca en la que yo aún no he conseguido entrar. Spoiler: esta vez tampoco triunfaría).

Cuando llegamos a la Nuit había una cola ENORME. Tenía mala pinta. Habíamos llegado demasiado tarde. De repente Indi se nos cayó en combate. Y por la cara apareció Damas, que no sabemos qué hacía allí. Y Pau pidió un Uber van para irnos a casa, aunque no eran ni las 3.

En casa, Indi se fue a la cama y comenzó… ¡la recena! Pau nos restringió a 2 rollitos de primavera por persona, porque “no podemos comernos la comida de Indi sin ella”. Yo discrepaba, pero bueno.

el humilde plato de rollitos

Total, que al final me fui a dormir. Acababa de entrar en la etapa de sueño ligero cuando Clau se metió a mi lado en la cama. Por lo visto le dije que lleváramos el colchón hasta la habitación de Indi (ya estábamos en el colchón en la habitación de Indi) y que dónde estaba Pabs (nos habíamos despedido de él en la puerta de la Nuit). #desorientada


A la mañana siguiente, temprano, nos levantamos todos y tiramos, hacia Méndez-Alvaro, para coger la guagua hacia Tarancón, una vez más. Esta vez por el cumple de Inés.

Una vez allí, nos encontramos a los amigos del H de Inés con miradas preocupadas. No quedaban plazas en la guagua de las 12:30 a Tarancón. Solo algunos afortunados entraron, entre ellos Indi que prácticamente se arrodilló ante el conductor.

Clau y yo nos quedamos con Julián, Darío, Alicia y Mónica, del H, esperando a la guagua de las 14:30. Nos tomamos un buen desayunito y le compramos unas flores a Inés, para compensar la tardanza.

Al final llegamos a Tarancón a las 15:30, y el cumple comenzó. Inés nos perdonó la tardanza y comenzó a rular la comida. Clau y yo estábamos muy felices de habernos vuelto a reunir con los taranconers, nuestros mejores amigos.

Fue un cumple… largo. Muy largo. Desbloqueamos a nuevos personajes, conectamos más con algunos que ya conocíamos, nos reímos mucho, hubo alguna que otra declaración de intenciones y algún que otro baile. Nos moló mucho charlar con los del H, porque los vemos todos los días pero no habíamos terminado de conectar con ellos.

No diré a qué hora tiramos para casa de Indi porque es loco. De discoteca no aguantamos nada, pero como sea plan de charlar tranquilamente se nos van las horas. El caso es que Clau, Indi y yo nos fuimos a dormir muy cómodamente.

A la mañana (mediodía) siguiente, almorzamos con los padres de Indi, que nos quieren como si fuéramos de la familia. Las empanadillas de Noemi estaban buenísimas. Se rieron bastante de cómo corto las naranjas y nos interrogaron sobre nuestras intenciones de irnos a un piso juntas el curso que viene (están más que convencidos).

de cafelito con noemi

Volvimos a Madrid por la tarde y nos tiramos la hora entera de la guagua charlando, porque somos insoportables.

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