Noche no catastrófica (ya tocaba)

Si estás al día con mi blog te habrás dado cuenta de que últimamente llevamos una racha de noches desastrosas, en las que todos nuestros planes se fastidian y nada sale bien. Sin embargo, durante nuestra estancia en Tarancón por el cumple de Inés surgió un posible plan: ir a Antídoto con los del H y los taranconers.

Pensábamos que era de estos planes que se dicen por decir, pero nos equivocábamos.

El jueves nos vinimos Indi, Clau, Pabs y yo a mi resi, donde hubo un gran festín de cena y donde nos arreglamos y nos pusimos guapos para la noche. Aquí vemos a los tontos estos jugando con mi cámara mientras yo cogía la cena.

Nos pegamos un LAAARGO camino hasta el piso de 4 taranconers: Juli, Martín, Gon (los amamos) y Luis (a quien Indi odia, así que nosotros también lo odiamos). Además vino Carmen, y con ella el grandísimo nuevo amigo de Indi.

Además estaba Juan, que está haciendo Edificación pero que se muere por pasarse a Arqui el año que viene. Curiosamente, Juan fue atacado por Valentín y Ángela porque estaba de paso en aquella presentación de vanguardias que comenzó con una manifestación. Qué recuerdos…

Juli, que dice de sí mismo ser un anfitrión buenísimo, nos ofreció cena a Clau y a mí mil veces, y solo paró cuando empezó la macro reunión Clau, Pabs, yo + taranconers en la solana. Charlamos sobre asuntos profundos y le dimos mucha envidia a Indi, que no estaba invitada. Ja ja ja.

nosotros con juli y martín

Por estos tiempos Pabs seguía empeñado en que no iba a salir de fiesta, solo se venía a la previa (nadie confiaba).

Y entonces Indi nos dijo que acababa de pedir un Uber, que nos íbamos YA a la discoteca. Y Pabs, obviamente, no quería irse a casa aún (como todas sabíamos que pasaría), así que nos fuimos todos a Antídoto, dibujando muchas caritas sonrientes en la ventana del coche.

MADRE MÍA, ¡¡¡ANTÍDOTOOOO!!! Qué locura de sitio. Se convierte automáticamente en nuestra discoteca preferida de Madrid. La vibra nos moló mucho. Nos encontramos a Inés y sus amigos del H, que ya son íntimos, y fue una noche muy divertida.

Clau y yo nos fuimos humildemente a las 4, cuando ya lo dimos todo por hecho, y nos volvimos cada una a nuestra resi, porque empezamos a aborrecer las pijamadas y a apreciar las horas de sueño.

A la mañana siguiente. Pabs e Indi se pasaron por mi resi para recoger sus cosas, que habían dejado aquí la noche anterior. Por la cara estaba cayendo el diluvio universal. Almorzamos los tres en mi pequeña habitación, cansados y empapados. Y como somos tontitos se nos fue la hora y llegamos tarde a DAI.

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