Siempre nos habían hablado del grandísimo Viaje de DAI 2 como algo que recordaríamos para toda la vida. Digamos que las expectativas eran altas… Y madre mía, las ha superado todas.
Empezamos el jueves, cogiéndonos la última guagua de las 22h a Tarancón después de la clase de GDA más triste de toda mi vida (lloré como una magdalena) (no es broma). Noemi, mamá de Indi, nos recibió con una cena preparada con mucho amor. Fue una cena de muchas risas. No pude seguir triste. Después de comer, muertos de sueño, nos fuimos a dormir.


La mañana siguiente empezó por todo lo alto. Estábamos muy emocionados por lo que se venía (Pabs y yo también, jurado, aunque fuésemos los únicos que priorizamos seguir durmiendo a ponernos guapos). Desayunamos ricas rosquillas de Tarancón y salimos a por el Indi coche, al que hemos bautizado como Chetti.



Chetti arrancó, y comenzó nuestro camino hacia Córdoba. Charlamos mucho porque estábamos muy felices, y a mitad de camino paramos a descansar en una gasolinera. Llamamos a Álex, que iba en otro coche, y quedamos ahí con ellos (el Jeep rojo chulísimo de Sandra dejaba un poco en ridículo a Chetti, pero nosotros lo queremos igual).


Luego rotamos los sitios (excepto la conductora, claro) y comenzó el segundo tramo del trayecto. Este empezó con mucha tensión, porque estábamos A PUNTITO de conseguir recuperar la cuenta de Instagram de Indi (lo dimos todo durante 40 minutos luchando contra el hacker nigeriano). ¡¡¡¡¡Tuvimos éxito!!!!! Además, leímos en voz alta el textaco aquel de La Deriva, y flipamos mucho.


Llegamos a Córdoba muy felices y con mucho calor, y aparcamos en el parking chulísimo de nuestro pisito, en el que nos esperaban Michi e Isabel. Salimos por patas porque nos habían citado a las 15h en la mezquita. No sabíamos que los propios profes se retrasarían (ejem, Álvaro, tardón traicionero) (de Enrique no diré nada porque SIEMPRE es puntual y obvio tiene nuestro perdón). Almorzamos empanadillas frías del Carrefour.






Fue un día precioso por Córdoba. Yo nunca había estado, y aunque hacer un dibujo en 3 minutos era estresante, estaba alucinando con lo bonito que era todo, así que no me importaba mucho. La «maratón» de dibujos sufrió una pausita en la que tomamos algo con los profes, y luego seguimos dibujando.

Todo terminó a las 21h, y fuimos citados a las 23h para el comienzo de La Deriva. Cenamos muy rico en un mexicano y corrimos para llegar a la hora. Entonces les presentamos a Álvaro y Enrique nuestra ideaza para derivar YYYY les moló. Así que comenzamos…










