Sanear Lavapiés: IDEANDO

“Sanear Lavapiés.” Qué bonito suena… Hasta que te pasas DÍAS dándole vueltas a la cabeza para que se te ocurra algo concreto, algo con sentido. ¿Cómo puedo yo cambiar Lavapiés? ¿Mejorar Lavapiés? ¿Mejorar un barrio entero en pleno centro de Madrid? Ni que fuera yo urbanista, ¿¡cómo va a ocurrírseme A MÍ algo que ayude a tantíiiiisima gente!? Crisis existencial, blah, blah…

Hasta que me di cuenta de que la clave no está en cambiar Lavapiés, sino en darle aire. Espacio. Un respiro. Y no me refiero a plantar cuatro árboles (aunque honestamente, nunca viene mal). Hablo de algo más profundo: hacer que el barrio pueda respirar POR DENTRO.

Así nace mi propuesta: una RED VERTICAL DE CUIDADOS (el nombre está sujeto a debate). Sería como un sistema nervioso hecho de escaleras con plantas, azoteas vivas e interiores olvidados reconvertidos en pequeños oasis de cuidados vecinales.

Creemos un par de imágenes de IA en nuestras cabezas:

En la azotea de tu edificio, donde antes sólo ibas a tender, ahora hay un huerto, un rincón de sombra, una ducha solar y gente charlando. Las escaleras dejan de ser el infierno vertical que son ahora y se llenan de plantas y bancos para tomar el sol. El bajo cerrado de la esquina se transforma en una lavandería colectiva. Los patios interiores abandonados son ahora salas de descanso, y aulas donde aprender a coser, a hablar español, o a arreglar un grifo.

Todo esto montado con arquitectura ligera, cosas sencillas, baratas, prácticas y bonitas. Por ejemplo estructuras de madera, toldos de tela, módulos que se pliegan y se despliegan, cosillas que puedes montar en un fin de semana y desmontar si hace falta, sin dejar un cráter en el barrio.

Es arquitectura que produce alimento, sombra, cuidado y comunidad.

No se trata de grandes actos. Se trata de pequeños toques que pueden cambiar cómo se vive. Porque sanear no es barrer lo que molesta y ponerlo bonito. Sanear es hacer que la vida en común sea más fácil, más digna, más amable.

Deja un comentario