Hola. Volví. Sé que todos mis apasionados lectores (que son como 5), morían de ganas porque llegara este momento. Bienvenidos de nuevo. Como tengo mucho que contar y soy muy de explayarme en exceso, vamos a ir por capítulos.
Con todos ustedes: postales aleatorias de un verano muy caótico.
1. Barcelona
En junio mi hermana Irene y yo fuimos a ver a Billie Eilish. QUÉ CONCIERTO. Grité como una condenada. La yo de 13 años que se obsesionó con el primer álbum de Billie durante la cuarentena fliparía.


2. Gran Canaria (con invitados)
Efectivamente, me traje a los kinkis a casa. Dos semanas de crear nuevas bromas internas y de ser insoportables, de comer como animales y de beber mojitos. Vimos a Guitarricadelafuente (lo adoro) y entramos en fase de rebelión extrema, haciéndonos tattoos de henna, piercings (gracias, papá) y muchas trenzas.









3. La Guardia
A la semana viajé a la Península de nuevo, porque Clau nos invitó a su pueblo. Fueron días de calor infernal, barbacoa todas las noches, juegos de cartas, piscina y dormir apretaditos. Le cogimos mucho cariño a la familia de Clau.



4. Ortigueira
Cogimos una guagua de 7 horas a Galicia, para ir a un festival de música celta (no, no es broma). Pasamos 4 días rodeados de orejas de elfo, gaitas, setas alucinógenas y un mar helado. Vimos el amanecer desde nuestra tiendita (que NO era para 4 personas) con una gran rave de fondo. Top experiencias más WTF de mi vida.



5. Gran Canaria
Volví a casa. Irene y yo fuimos al concierto de mi abuelo postizo Héctor, tuvimos otra fiesta de piercings, y fuimos a ver Los 4 fantásticos (mi padre, que se cree crítico de cine, la puso a parir). También ayudé a mi abuela a controlar a los insoportables de mis primos A CAMBIO DE su deliciosa comida.
Inciso: debería mencionar que en este tiempo suspendí el teórico de coche 2 veces. Posiblemente sea retrasada. A LA TERCERA lo saqué. Esto me atormentará de por vida 🙂






6. Tejeda
Un finde subimos al pueblo más alto de la isla: Tejeda. Comimos rico, pintamos tazas ante las loquísimas vistas del Roque Nublo, el Bentayga y el Teide, y nos vestimos de sport (como si yo hiciera sport lol) para hacer una gran caminata hasta el Nublo (fueron como 30 min y me cansé).




7. Maspalomas y Playa del Inglés
No podía faltar la escapada al sur de la isla. Cenas de 4 platos y 3 postres en el buffet del hotel de Maspalomas, paseos por la playa con mi abuela, leer al sol. Cine. También tuvimos reunión familiar en el Inglés, con los primos plastas de por medio otra vez.
Mención especial a Tan poca vida, el libro número uno de mi verano. LÁGRIMAS. No lo recomendaría a nadie, pero es posiblemente el mejor libro que me he leído jamás. Ahí lo dejo.



8. Nueva York
Sí. El viaje que siempre he querido hacer. Wow. El paseo por el puente de Brooklyn fue de las cosas más mágicas que he vivido jamás. Los parques High Line y Bryant me ENAMORARON por completo, como futura arquitecta opino que debería haber lugares así de increíbles en todas las ciudades.



Ir al MOMA tras dar Historia del Arte y DAI fue bastante increíble. Nunca me había sentido tan culta.



La Gran Central Terminal, tan de película, el Vessel, tan de entrega final de proyectos…


Hicimos un par de escapadas: a Washington D. C. (hogar del mal), a las cataratas del Niagara (impresionantes es poco) y a Filadelfia, donde conocimos a un poblado Amish. Muy random todo.



Quiero destacar la visita a la zona del World Trade Center, porque fue muy emotiva y muy interesante gracias a un guía implicadísimo. Piel de gallina.



Vimos el skyline desde 199034948020 perspectivas diferentes, pero quiero destacar las vistas desde Weehawken, Nueva Jersey, porque VAYA IMAGEN.



Y cómo no, los musicales. Sinceramente de los momentos más felices de mi vida, salí de los 3 LOCA de emoción. Muy agradecida de haberlos visto en vivo y en directo. Pedazo de sueño cumplido, no me lo termino de creer. Check, check, check.



9. Fin
En palabras de Amaia Romero: “Se acaba el verano y no va a volver, todo ha sido raro pero lo haría otra vez”.
Llegó la elección de clases (tenía literal el último número de DNI en elegir, así que más que elegir digamos que seleccioné la única clase que quedaba para cada asignatura ja ja, qué suerte). Y vuelta a Madrid. Comienzo intenso. Ya les contaré.